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Elecciones República Dominicana 2020, cuando la innovación falla…

por y | Feb 17, 2020 | 6 Comentarios

La mañana del 16 de febrero inició en Guadalajara cómo muchos otros domingos: café caliente, un par de galletas y un poco de actualizaciones acerca de las noticias en el mundo. Rápidamente pudimos darnos cuenta de que las redes digitales en nuestro continente apuntaban de manera incendiaria hacia un hecho que era muy difícil de asimilar: la Junta Centra Electoral de República Dominicana (JCE) cancelaba súbitamente las elecciones municipales en todo el país, argumentando que el sistema de información implementado para tal fin presentaba fallas, según se lee en el medio electrónico Acento.

El sistema de votaciones automatizado, que había sido presentado por la JCE como una innovación sin precedentes, se convirtió súbitamente en un desastre electoral.

No pudimos evitar el desagradable recuerdo de las elecciones mexicanas del año 1988 en las que el sistema digital de conteo de votos sufrió una atípica falla en un momento crítico del proceso. Falla de la que se recuerda un no esperado cambio en las tendencias de votación.

Teniendo muchas cosas en común con nuestros amigos de República Dominicana, nos hemos dado a la tarea de opinar al respecto, no desde una perspectiva política o partidista, sino desde donde nos corresponde: la innovación.

La JCE, a través de su comité de compras, seleccionó a la empresa Digiworld, para el desarrollo de la solución tecnológica de voto automatizado. Lo anterior después de haber pasado las pruebas técnicas, según informes en el Listín Diario. Ya para el 20 de mayo del 2019, se había pagado el 20% de dicho sistema: $201,623,730 pesos dominicanos, que significan unos 3,800,000 dólares americanos; lo anterior nos lleva a pensar que la solución tecnológica tuvo un costo aproximado de 19 millones de dólares.

El día de las elecciones inició como se había planeado, sin embargo, ya a las 8:40 se reportaban anomalías en el llamado sistema automatizado según el medio Diario Libre, entre las que se informaba de la imposibilidad de votar ya que solo aparecía un candidato en las opciones.  Después del reporte de fallas del sistema, tanto en redes sociales como en medios electrónicos, aproximadamente a las 9:15 de la mañana, la JCE anunció la suspensión de las elecciones municipales, creando desconcierto y diversos debates a lo largo y ancho del país. Los observadores internacionales de la OEA  apoyaron, en un comunicado esta decisión,  dadas las irregularidades y desafíos que se presentaban a lo largo del proceso, haciendo un llamado al diálogo franco y abierto entre las partes involucradas.

Hasta este momento no se ha iniciado una investigación institucional del caso, grupos políticos y sociales exigen una aclaración inmediata e información transparente. Los ciudadanos dominicanos se manifiestan en medios electrónicos ante el desconcierto y la desconfianza. Nosotros, desde una perspectiva de innovación en el ámbito electoral nos preguntamos ¿Qué pasó? ¿Cómo es que un sistema estimado en casi 20 millones de dólares presentó fallas aparentemente imperdonables?

Pero más importante ¿Qué podemos aprender de este ambicioso y fallido proyecto de innovación?

Queremos poner sobre la mesa algunas lecciones que aprender de este importante, si bien no es exhaustiva, esta reflexión busca rescatar los puntos más relevantes:

  • No siempre una innovación es realmente innovación. Una de las primeras actividades que deben de llevarse a cabo es la indagación de lo que otros ya han hecho respecto de lo que queremos mejorar, explorar sus aciertos y sus fallas. Aprender de ello a fin de elaborar un minucioso trabajo de contextualización en el nuevo entorno a ser aplicado. En el caso del proceso electoral, debió haberse hecho un sondeo detallado de los sistemas democráticos que han innovado y la forma en lo que lo han hecho. Si las tecnologías digitales no han sido implementadas en muchos de los sistemas democráticos más avanzados, ¿Cuál es la razón? En México, por ejemplo, implementar una casilla electrónica representa un desafío esencial: no todos los distritos electorales cuentan con energía eléctrica, lo que representa ajustes en la infraestructura que pueden general problemas logísticos de naturaleza crítica.

 

  • La idea y la tecnología deben de validarse una y otra vez. No importa lo fiable que sea la tecnología ni lo buena que sea la idea, es necesario que ambos sean validados en pruebas piloto una y otra vez. En estas pruebas y validaciones, lo que normalmente se encuentra son fallos y errores, mismos que son fuente de aprendizaje y de mejora, pero, sobre todo, son la materia prima para la elaboración de planes de reducción y de gestión de riesgos: tanto en la tecnología como en los procesos que son sustentados. Las validaciones previas al evento electoral fueron evidentemente insuficientes.

 

  • Todo lanzamiento debe de realizarse de manera controlada. La innovación tiene implícita una cantidad poco imaginable de riesgos: tecnológicos, logísticos, legales, sociales, solo por mencionar algunos de ellos. El lanzamiento de una plataforma de grandes dimensiones, como lo es un sistema electoral, requiere de un agresivo y estructurado plan de gestión, mitigación y control de riesgos. Este plan no solo debe de considerar los factores, probabilidades e impacto de los fallos probables, sino que debe de contar con una estructura considere la recuperación de desastres.

 

  • Las tecnologías digitales no resuelven fallas en procesos u organizaciones. Parece obvio pero tenemos que decirlo: las computadoras e internet no son la solución a todo y deben de ser respaldadas por procesos sólidos. Las tecnologías digitales deben de sustentar procesos bien diseñados y estructuras organizacionales coordinadas, sin ello, se está gestando una fórmula para el fracaso. El confiar a la tecnología el éxito de una innovación es un error común en el que muchas organizaciones caen. En este caso la gestión de las personas, casillas, documentos, información e infraestructura debieron estar por delante del desarrollo tecnológico.

 

Creemos que este hecho inédito en la historia de nuestro continente no debe de repetirse jamás, no solo por los recursos perdidos que salen de los bolsillos de los ciudadanos dominicanos, sino por el duro golpe que reciben las instituciones involucradas y en general el sistema político de ese país. Es necesario, creemos, que exista un claro y honesto análisis que permita informar de manera transparente y oportuna, los hechos y sus causas reales. En tanto eso sucede, nos quedan algunas preguntas que esperamos sean abordadas en el corto plazo por las autoridades competentes.

¿Cuál es la razón por la que, habiendo prácticas y métodos probados para desarrollar y liberar sistemas de información, se cancela un proceso crítico unas horas después de haber iniciado? Las prácticas mundiales de desarrollo dejan clara la pauta para que los responsables del proyecto hubieran detectado el riesgo desde semanas antes de la fecha crítica, de hecho, el sistema, la tecnología y la logística debieron haber estado completamente terminadas meses antes de la fecha límite ¿Qué pasó?

¿Por qué un proyecto de interés nacional y de impacto histórico no fue vigilado por organismos ciudadanos, empresariales, y públicos de manera coordinada? Al parecer la causa no radica en la carencia de recursos ya que la relevancia del proyecto y el dinero involucrados justificaban de manera sobrada el monitoreo detallado y el control del mismo.

El desánimo y el pesimismo se manifiestan en las redes ciudadanas de República Dominicana, país con el que tenemos un vinculo y cariño especiales, consideramos que las autoridades electorales, políticas y gubernamentales tienen aún mucho que decir y, sobre todo, cuentas que rendir a la ciudadanía de ese gran país.

¿Qué opinan sus ciudadanos? Ayúdenos a aprender de este caso a fin de que no vuelva a repetirse, ni allá, ni en ningún lado.

 

Update: Pueden ver la segunda parte de este artículo aquí: https://social.openinnovationgarage.com/t/elecciones-republica-dominicana-2020-cuando-la-innovacion-falla/301/6

Respuestas destacadas

  1. Las fallas ocurridas en el sistema de voto electrónico de las elecciones municipales de República Dominicana, suspendidas el 16 de febrero de 2020, representan un retroceso significativo en la democracia. El país caribeño se pregunta: ¿cómo se recuperará la confianza después de tan deplorable suceso? Mientras miles jóvenes, en un papel protagónico en medio de la crisis institucional, han decidido tomar las calles de la capital para exigir la renuncia del pleno de la Junta Central Electoral y transparencia en la investigación de un posible sabotaje (donde tanto el partido oficialista como la oposición se han acusado mutuamente).

    La convocatoria a elecciones extraordinarias municipales (con mecanismos tradicionales) en marzo, y las elecciones ordinarias presidenciales en mayo, posicionan a República Dominicana en un escenario donde, en efecto, prevalece la desconfianza, pero a la vez existe una oportunidad para ejercer el papel de la ciudadanía en un entorno democrático y la posibilidad de considerar una nueva legislación para que la innovación en los procesos no se vea opacada por intereses políticos.


  2. Fuente de la imagen. Ver referencia [5]

    Roberto Osorno escribe, pero no lo hace solo :slight_smile:

    La ciudadanía se organiza, sale a las calles, suena cacerolas, sube videos a la internet y clama por cambios. Las consecuencias del fallo del sistema de votaciones automatizado en República Dominicana crecen sin un destino claro, pero definitivamente apunta a un desenlace enfrentado.

    Las urnas automáticas fallaron, la implementación, en 18 de 158 municipios se antoja pobre aún cuando el 60% de la población estaba cubierta con esta liberación [1]. Hay información confusa y encontrada, y hasta el momento no se conoce una versión oficial contundente de las razones por las que el sistema, con más de 20 millones de dólares de inversión, falló en el único momento en el que debía funcionar: el día de las elecciones.

    Hemos abordado este delicado suceso desde la perspectiva de la innovación (https://openinnovationgarage.com/fallo-electoral-2020-republica-dominicana/), misma que ha fallado claramente… seguiremos con las ideas en la misma línea.

    Cuando un proceso de cambio a gran escala fracasa, el movimiento ágil, preciso y abierto de los grupos responsables (políticos, empresariales o civiles), es un factor crítico para mantener a los ciudadanos tranquilos y listos para un nuevo intento… así es la innovación.

    ¿Qué se espera de las personas e instituciones en una situación de crisis como esta?

    En primer lugar, las instituciones a cargo del proceso fallido deben de asumir la responsabilidad e identificar rápidamente las causas del fracaso; independientemente de las personas y grupos involucrados, es primordial sacar a la luz los hechos ligados a la tecnología, la organización y las decisiones tomadas. La población requiere, como primer insumo, información veraz y proveniente de una fuente sólida, a fin de que puedan saber qué es lo que se hizo con sus impuestos. El negar la responsabilidad o demorar la información, solo crea el caldo de cultivo para el descontento y el desorden: esto aplica en empresas, organizaciones y países enteros.

    En segundo lugar, deben de presentarse las acciones de contención que se tomarán en el corto plazo. Es necesario que la población sepa la forma en la que las instituciones contienen y resuelven los problemas inmediatos que provienen del fallo, y con ello encaminar las acciones cívicas hacia las soluciones concretas y no solo hacia la búsqueda de culpables. ¿Cuáles son las acciones institucionales inmediatas? Hace falta saberlo con claridad.

    En tercer lugar, es necesario registrar las lecciones aprendidas y reencauzar el proceso fallido. En el caso de las urnas, las fallas en el sistema, en la logística y en la organización deben de aceptarse y enfrentarse con acciones de corrección inmediata a fin de que el proceso sea repuesto de la manera mas adecuada. Repetir las elecciones es una salida sensata en la medida en la que no signifique desperdicios evidentes, y en la que quede claro lo que debe hacerse para que no se repita el suceso.

    Desde nuestra perspectiva, el clamor que pide la salida de los responsables del gobierno es una manifestación de frustración ante una situación poco informada y en la que parece que no hay quien se haga cargo. El vacío de autoridad confirma los temores del más calmado y lo lanzaría a las calles a pedir justicia. Es necesario que, de existir negligencia, ineficacia o mala fe, los responsables asuman contundentemente las consecuencias vinculadas a las leyes vigentes, pero es igual de importante que el proceso cívico se complete y restaure la confianza de la población en las instituciones dominicanas.

    La OEA ya ha reiterado su apoyo a las autoridades dominicanas respecto de la revisión del proceso electoral [2]. Las demandas de grupos ciudadanos y de partidos de oposición se enfocan más en la solución del problema que en el linchamiento y ello nos da luces de esperanza [3].

    Este movimiento tiene algunos hechos adicionales que nos llaman la atención. Por un lado, a pesar de que la economía dominicana ha crecido en un 7% desde el 2018 [4] son los sectores poblacionales relacionados con la clase media-alta los que están mas activos y por el otro, los jóvenes, especialmente los universitarios, se encuentran particularmente envueltos.

    Los jóvenes se han lanzado a las calles, y ello es de llamar la atención: no porque lo veamos como una anomalía, sino porque en años recientes precisamente son ellos, los jóvenes universitarios, quienes han encabezado movimientos que han puesto seriamente en entredicho el poder del estado en Latino América. Es importante que las autoridades dominicanas tomen nota y rápidamente cartas en el asunto, ayudando a la ciudadanía de este gran país caribeño a encauzar su clamor hacia un camino de mejora política.

    Fuentes:
    [1] https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-51538401
    [2] https://www.notimerica.com/politica/noticia-oea-reitera-apoyo-instituciones-republica-dominicana-cara-repeticion-elecciones-20200225232845.html
    [3] https://cdn.com.do/2020/02/23/luis-abinader-y-leonel-fernandez-reclaman-paguen-responsables-del-sabotaje-a-elecciones-municipales/
    [4] https://elpais.com/internacional/2020/02/24/america/1582567309_852490.html
    [5] pictoline [pictoline] (20 de febrero del 2020). ¿qué está pasando en República Dominicana? Un breve resumen de lo que ha sucedido desde las elecciones del domingo. [twitt tweet] recuperado de: https://twitter.com/pictoline/status/1230590456653897740?s=12

  3. La movilización organizada de la sociedad civil, sobre todo de los jóvenes, es un punto clave para presionar a los gobiernos en situaciones como estas. Es interesante ver que pasará en República Dominicana y cómo estos hechos podrían inspirar a la sociedad mexicana. Los servidores públicos trabajan para el pueblo, no por un salario, tenemos que recordarlo y tenerlo presente con frecuencia.

  4. Caldo de cultivo eso ya está hirviendo. Esperamos todos los Dominicanos que las fallas ocurridas en el sistema de voto de estas elecciones se den a conocer ya. Lo demandamos todos. Gracias a esa juventud que se ha despertado y ha jugado un papel importante en esta crisis. Me gusto mucho el artículo, lo grande es que ahora quieren utilizar los scanner que no funcionaron en las elecciones pasadas. Según ellooooooooooooos😡 Dios nos ampare

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